Conocemos el jamón desde el origen
Somos una familia ganadera y jamonera. Elaboramos nuestros jamones y paletas en Ledrada, Salamanca.
Tu próximo buen momento
Jamón, paleta o loncheados. Descubre cómo quieres disfrutarlo.
El placer empieza con el primer corte.
Si el jamón tiene un sitio habitual en tu mesa, elige una pieza de mayor tamaño para cortar en casa y compartir.
Más cantidad para disfrutar durante más tiempo.
Elegir mi jamón
Una pieza pequeña. Un gran momento.
Para quienes quieren disfrutar del corte en casa en una pieza más pequeña. Una buena elección si sois menos o preferís consumirla en menos tiempo.
El formato de pieza entera para quienes buscan menos cantidad.
Elegir mi paleta
Las ganas no tienen que esperar.
Sin cuchillo ni jamonero. Elige tus sobres para probar nuestros productos, preparar un aperitivo o disfrutar sin comprar una pieza entera.
Descubre sobres y packs para distintas ocasiones.
Elegir mis loncheadosEncuentra tu Santiago García
Solo dos preguntas para encontrar tu selección ideal.
SANTIAGO GARCÍA · LEDRADA, SALAMANCA
Cuatro generaciones. Un mismo oficio.
Un oficio que se aprende en casa
Cuatro generaciones de nuestra familia han dedicado su vida al jamón. Hoy seguimos cuidando ese oficio con la misma implicación: detrás de cada pieza hay personas que conocen su historia.
Lo cuidamos desde el principio
Criamos nuestros cerdos en Cáceres y continuamos el proceso en Ledrada, Salamanca, donde elaboramos y curamos nuestras piezas. Nuestra familia cuida cada etapa, desde el origen hasta tu mesa.
Cada pieza marca su ritmo
En nuestro secadero observamos cómo evoluciona cada jamón y cada paleta. Su tamaño y su proceso determinan el tiempo que necesita para desarrollar su aroma, su textura y su sabor.
Del sobre a tu mejor aperitivo
Elige tu momento. El jamón ya está cortado.
Empieza por un buen bocado.
Un sobre para descubrir Santiago García sin empezar por una pieza entera. Ábrelo cuando te apetezca darte ese pequeño homenaje.
Una excusa para quedar.
Tres sobres de 100 g para abrir juntos o reservar para otro día. Tú eliges el momento y cuántos poner en la mesa.
Que el próximo plan sea en casa.
Cinco sobres de 100 g para tener el aperitivo a mano cuando llegue la visita. Abre los que necesites y guarda el resto sin abrir.